MI LUGAR DE RESIDENCIA DENTRO DE 20 AÑOS.
MI LUGAR DE RESIDENCIA DENTRO DE 20 AÑOS.
Mi lugar de residencia en
veinte años puedo imaginarlo, aunque difícilmente en las siguientes condiciones:
En el 2040 mi casa lucirá
más bonita por dentro y por fuera, habitada por mis padres de 70 años ya, y
cabe mencionar que supongo esa ya no será mi vivienda como ahora, en sí.
Mi ciudad, estará
terminada de poblarse, los dos cerros donde veinte años atrás había una reserva
ecológica ahora están muertos a causa de la tala de árboles para la
construcción de edificios y de nuevos centros comerciales. El lago que queda a media
cuadra de mi casa ya estará seco, y en él sólo habrá una máquina con la que
llenan el hueco donde alguna vez hubo agua, peces, patos, sapitos y ranitas
habitando.
Hay más escuelas
públicas, pero no es suficiente, pues la población ha ido aumentando y cada vez
menos padres y madres de familia pueden solventar gastos para una escuela
privada para sus hijos.
Los espacios que
anteriormente habían estado destinados para comedores comunitarios y casas de
arte, ahora son fábricas, lo que hace una nueva zona industrial en crecimiento.
El sueño de que alguna vez yo pudiera trabajar en algunos de estos recursos se
ha ido.
Es una ciudad que ya ha
sido marcada por el progreso en cuanto al cambio de organización laboral, pero en
el aspecto de cuidar sus recursos naturales, estará en un retroceso que no
puede avanzar ni detenerse, pues ya no habrá manera de revivir los recursos
naturales, como el lago ni a los animales que habitaban en él.
Aunque traté de no hacer
este relato de una manera negativa, me parece que es imposible. Ya que cada día
veo que me acerco cada vez más a este fin y que desgraciadamente no puedo hacer
nada, ya que son demasiadas cosas en peligro. Mi ciudad y mi entorno actualmente
pasa por pequeños problemas, aunque igual de importantes, sobre lo que
mencioné. La tala de árboles y la explotación de yacimientos de agua es de todos
los días. Es imposible no sentir tristeza al ver que ya no hay más sapitos de
colores en mi calle, ya que, a causa del agua contaminada, las sequías y todo
tipo de contaminaciones han hecho que los pocos que sobrevivan se escondan en
el lado del lago que no hay gente, es triste recordar mi infancia cuando podía
ir a ver los animales viviendo libres ahí, sin mencionar todo lo demás, me
queda claro que vamos en un rumbo fatal.
También, el apoyo a la
educación y al arte será un lujo, pues estoy segura de que desaparecerá, y lo
mismo pasará en otros aspectos del entorno. Me hace reflexionar sobre, si esto
pasará en mi entorno, ¿Cómo serán los demás?...
Espero que este escrito
no se vuelva real.

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