El Decamerón. Pier Paolo Pasolini
Opinión de la película
El Decamerón. Pier Paolo Pasolini
Basada en el libro de Giovanni Boccacio
La película El Decamerón basada en el libro de Giovanni Boccacio, escritor y humanista italiano, nos pone de relieve la tragedia, el amor, la fortuna y la inteligencia humana del temprano humanismo de la sociedad italiana. Pasolini toma y se basa en diez de estos cuentos, y, nos narra dichas historias, con humor, erotismo, y a veces tragedia. Vemos a lo largo de las diversas historias, como el humano adapta su verdad, en la verdad universal, para su propio beneficio. La hipocresía y la mentira de algunos, la desigualdad entre pobres y ricos, mujeres y hombres, donde el mundo –al menos el de Italia– es gobernado por el hombre rico y religioso; y donde la religión – en el caso del cuento de las monjas, entre otros– es llevada de manera holgada y farsante, al contrario de lo que se dice.
También, al igual que escribía Lefebvre, donde la historia es difícil de medir al igual que una ciencia exacta, donde, queda de manifiesto en uno de los cuentos de la película, donde al hombre que era violador, asesino, ladrón, entre otras cosas, queda en el lecho de muerte absuelto de todo pecado, por el obispo confesor, al confesar y arrepentirse de sus pecados –todas mentiras– y omitir sus verdaderas faltas, además de ello, queda como un santo al que hay que venerar por el valor de su contrición falsa .
Qué fácil es manipular la verdad y la historia para el hombre.
Pasolini, nos muestra a una sociedad italiana en matices: hipócrita, mentirosa y ventajosa, pero también sobreviviendo a un tiempo difícil y atroz; donde triunfa el que sobresale y se aventaja, e incluso pisotea, miente y abusa sobre los demás, el que ve por él mismo, donde aparentemente viven y conviven con la sociedad que los rodea, y se rigen por reglas sociales, pero repito, lo amoldan a sus necesidades cada uno de los personajes. Hay otros personajes, a los que sólo les queda seguir el flujo de la vida, donde, no porque ellos quieran, si no por su propio rol de ser mujer o pobre o confiado en las instituciones religiosas o del Estado, se tienen que acoplar a los que imponen las reglas de la sociedad.Podemos concluir, que es una obra sincera, divertida, erótica y trágica, donde nos son mostradas las muchas facetas del hombre y, a su vez, de la sociedad italiana, y el hombre en conjunto con otros hombres de una época determinada, donde la convivencia, puede ser implacable, manipuladora, y pocas veces, verás, honesta y crítica.


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