TIEMPO
ES TIEMPO
Marcaron las 12:22 p.m., y él nunca llegó, una vez más me he quedado solo, en la misma terraza tomando otra taza de café.
Y mientras bebía ese acogedor café, me cuestionaba si ya era tiempo, tiempo de decirle a mi familia y al mundo, que yo amaba a un hombre, pues, que había de malo en ello, finalmente es amor, seguramente mis padres lo entenderían, tal vez mi padre parecía muy estricto, pero me he convertido en el abogado que el soñaba, tal vez mi madre entristezca al ver porque no me he casado, pero soy su hijo…
Me detengo un momento, dejo toda esta fantasía que hay en mi cabeza, y regreso a esta realidad. Me pregunto al ver mi reloj, ¿ahora qué sigue?, ¿Y si el día de mañana muriera? ¿tendría a otro hombre fingiendo ser mi amigo?
Quizá sea momento de enfrentarme, de comenzar a aprender a disfrutar de mi vida, y no de poner mi felicidad en los demás.
Así es, y así será, es la hora de una nueva vida.
¡Mesera!, la cuenta por favor.
Alumna: Nayely Garcia Mendoza M2
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