El tiempo se detuvo

 


 
El tiempo se detuvo

El día esta melancólico, así era como decía mi abuela cuando el cielo estaba gris, quien diría que hoy sería la continuación de una guerra que se vivía.

Mi reloj marca las 12 del día, y con ella las calles se encontraban vacías, recuerdo  cuando se vivía la  paz, esta era la hora pico, la gente paseaba alegremente por los pavimentos  de cemento, los carros siempre se observaban por todos lados pero, ahora no parece eso, las persona no salen de sus casas por el miedo que se vive, se respira el temor de lo que pueda pasar, los carros dejaron de estar llenas por las calles, ahora están estacionados fuera de sus casas, incluso los arboles parecían tener miedo y se ven sin vida.

En las calles solo se vive la soledad, se puede ver un cielo oscuro y un miedo que se vive a donde quiera que vallas, esto ocasiono la guerra, la alegría se perdió, la gente tiene miedo de lo que pasara el los siguientes minutos, tienen miedo de morir, de ver morir a su gente o que le toquen a la puerta de sus casas para ir a pelear al frente de la guerra.

Los edificios parecen abandonados aunque viva gente en ellos, parece que no quieren que sepan los de afuera que alguien vive adentro, parece que solo viven por supervivencia, el motivo de vivir carece y solo se siente el temor, la poca gente que se ve, siempre están en grupo y sus risas son forzadas, parece que no están cuerdos y viven en un mundo donde no exista el miedo, o simplemente esperan el momento de correr cuando algún suceso ocurra, los pocos que salen son vendedores que no les queda de otra para sobrevivir y los que compran que no tienen  opción si quieren comer.

El tiempo se detuvo, para la gente el tiempo ya no importa, no importa la hora o el día, cada minuto que pasa, cada segundo, cada hora y día que pasa, es más oscuro que el anterior, el tiempo se detuvo aunque siga avanzando los días, si los arboles y edificios pudieran hablar de lo ocurre  dirían que es un sueño salvaje y se trabarían al hablar, no hay luz, no hay ninguna droga que logre borrar esos miedos que la guerra ocasiona.

Mentiría si digo que no tengo miedo, el deseo de que se acabe, como si la guerra fuera una enfermedad, que ahoga a la gente poco a poco, hace muy obvio como la muerte camina en busca de su próxima víctima, no hay tiempo  para arrepentirse de lo que hemos hecho, me estoy destrozando cada día que pasa, el tiempo se ha ido y  venido, ahora soy insensible, voy cayendo en el sueño salvaje, la guerra envió mi alma al rio sangriento donde me ahogo con el tiempo.

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